En este segundo capítulo trabajaremos la ratio, es decir, la relación entre la cantidad de café que colocamos en la cesta y lo que obtenemos en la taza.

Esta vez, nuestro objetivo es muy simple: con una dosis de 18g, queremos sacar 40g de espresso. No importa cómo se vea el café ni cuánto tarde; solo queremos entender cómo lograr esa proporción exacta.

Usa tu báscula bajo la taza y concéntrate en detener la extracción justo cuando alcances los 40g. Esta práctica te ayudará a visualizar cómo el ratio define el estilo y la intensidad del espresso.

Recuerda: cada estilo de espresso nace de una ratio distinta. En el siguiente capítulo veremos cómo entra en juego el tiempo de extracción.